Cuando se revisa la literatura
del management, la palabra crisis es protagonista; sin embargo, las crisis
siempre están ligadas a las personas, sobre todo a las decisiones que toman,
aun cuando una empresa no controla las condiciones de mercado, esas condiciones
fueron generadas por personas que en su gran mayoría ocupan posiciones de liderazgo.
El clima laboral como variable
altamente estudiada pero minimizada en su influencia real dentro de las
organizaciones está ligada al sistema organizacional, el sistema tiene una relación
directa con el estilo de liderazgo. El presente artículo tiene como propósito
dar una nueva aproximación al concepto de liderazgo y el impacto que provoca en
la reputación corporativa, clima laboral y salud de los trabajadores.
En su libro “Gobierno de personas
en la empresa,” Pablo Ferreiro y Manuel Alcázar proponen 2 elementos
fundamentales de la función directiva: El profesionalismo (virtudes intelectuales)
y La ejemplaridad (virtudes morales); es justamente en la segunda donde los
investigadores del comportamiento laboral evidencian deficiencias, la moralidad
tiene que ver con la ética; la ética tiene que ver con la empatía, condiciones esenciales
en un directivo de excelencia.
Esta distorsión tiene sus
orígenes en procesos de selección mal
dirigidos o, lo que es peor, en las posiciones de liderazgo concedidas sin
ningún criterio técnico, es allí donde ocurre la primera fragmentación del proceso;
entonces nos encontramos con personas que asumen un puesto directivo y con ello
“poder” pero que jamás fueron evaluadas en sus competencias ( Skills) que permitan evidenciar su potencial directivo
.Esta situación repercute directamente sobre el clima laboral básicamente las
decisiones que toman, estas no tienen
criterios técnicos ni morales sobre el impacto en las condiciones de las
personas, en sus aspiraciones , motivaciones, capacidades ; todo ello genera que el compromiso ( Engagement)
que debería existir se pierda creando un
autómata que deja de aportar valor a la organización . El problema no termina allí
las decisiones tomadas afectan la vida de las personas, y muchas de ella tienden
a al frustración que se manifiesta en la prescripción negativa de la empresa
generando un deterioro de la reputación corporativa deteriorando también la
marca del empleador ; la gestión moderna del talento humano considera 3 elementos fundamentales: - Atraer
talento humano altamente competitivo , factor asociado a la reputación
corporativa ; -Desarrollar personas integralmente , factor relacionado con el
clima laboral , y por último, retener,
que es el factor más importante a
considerar relacionado con el estilo de dirección . Frente a este nuevo
escenario es bueno detenernos y reflexionar sobre el tipo de directivo que se
pretende ser.
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